Pastoras en Mongolia protegen sus oasis de las empresas mineras

Hace dos décadas, Ömnögovi era la provincia menos poblada de Mongolia. Actualmente, luego del boom minero en el 2011 que transformó Mongolia en la economía de más rápido crecimiento en el mundo, personas de todo el país viajan a esta zona rica en minerales para trabajar en las minas de carbón, oro, cobre y plata que surcan el paisaje. La industria minera, con su maquinaria, nubes de polvo y flujo constante de camiones, opera en paralelo con el pastoreo tradicional de la población.

Mongolia tiene una tradición de pastoreo nómada que se remonta a miles de años. Actualmente, aproximadamente una cuarta parte de los hogares mongoles viven como pastores y dependen principalmente de la cría de animales y la venta de sus productos—como carne, lana y cachemira—para sobrevivir. Sin sus animales, estas personas no pueden pagar sus necesidades básicas.

El pastoreo tradicional utiliza el conocimiento intergeneracional sobre fuentes de agua regionales para superar la escasez de tierras y agua. Esto significa que los pastizales y la disponibilidad de agua para los rebaños y los pastores son recursos naturales supremamente importantes. En un país cuyo clima es naturalmente semiárido, los impactos del cambio climático, como la sequía y la desertificación, han agravado la situación al secar cientos de ríos y lagos.

Ahora que Mongolia está cambiando de una economía basada en la agricultura y el pastoreo a una basada en la minería, las comunidades de pastores están observando de primera mano el impacto de esta transición en sus tierras y agua. Las actividades mineras requieren grandes cantidades de agua y además elevan su pH y la contaminan con cianuro, mercurio y otros metales.

Las mujeres de las comunidades nómadas afectadas se han organizado en grupos de amistad para representar a las familias locales y emprender acciones legales contra las minas. Surenkhuu, miembro del Grupo de Amistad Tost en Ömnögovi, escribe sobre su experiencia a continuación:

Actualmente, hay un total de 20 empresas mineras operando y extrayendo carbón, oro y piedra en nuestro soum (distrito). Cuatro grandes empresas mineras del carbón están utilizando nuestra agua potable para eliminar el azufre del carbón y un total de 14 ríos cercanos a las minas han desaparecido. Mientras la desertificación aumenta, el nivel del agua del pozo para los pastores disminuye al igual que las tierras de pastoreo. Esto ha afectado negativamente a personas como yo, que tienen ganado y son nómadas.

La carga de trabajo de las mujeres ha aumentado porque los esposos se han ido de casa para trabajar en las minas. Las empresas mineras también les han quitado tierras a los nómadas sin compensación alguna o a cambio de compensaciones insuficientes. Algunos nómadas están siendo desplazados al centro del soum, que es una pequeña unidad administrativa en Mongolia, y desafortunadamente, allí no hay trabajos ni fuentes de sustento. Algunos pastores han perdido sus animales y sus tierras por completo, mientras que otros han vendido sus animales y se han ido a trabajar a las minas—[estos últimos] están expuestos a accidentes en las minas y problemas de salud relacionados con su trabajo en las mismas. Así,  la cultura nómada tradicional está desapareciendo debido a este desplazamiento.

Nosotros, como comunidad y como grupo de amistad liderado por mujeres, estamos protegiendo el agua. Ocho grupos de amistad liderados por mujeres representan a 200 familias del soum de Gurvan Tes en la provincia de Umnugobi. En 2020, los grupos de amistad se unieron y lograron ser reconocidos como una ONG que trabaja por la justicia ambiental.

Los oasis son muy importantes ya que proporcionan agua potable para nosotros y para el ganado. La protección de los oasis también es vital para proteger los escasos pastizales del Desierto de Gobi. Los grupos de amistad presentaron una denuncia ante los tribunales para proteger dos oasis de un grupo de nuevas empresas mineras que están intentando iniciar operaciones en sus proximidades. Por el momento hemos logrado detener las actividades de extracción hasta que se emita un fallo. Sin embargo, la mayoría de las veces, los tribunales fallan a favor de las empresas mineras.

También estamos presionando al gobierno para que reconozca estos oasis como áreas naturales protegidas. Actualmente estamos recibiendo apoyo por parte de organizaciones de la sociedad civil y activistas de derechos humanos, lo que nos ayuda a vincular cuestiones de derechos humanos con la protección del medio ambiente.

https://youtu.be/WUTFROJ14jk

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